Rubinstein

Enmanuel Lasker y Akiba Rubistein.

“…uno de los mayores estilistas del ajedrez, su planteamiento era armónico y preciso, técnico y completo…”

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MI ICCF José Guillermo de la Rosa Solórzano.

Le corresponde el turno a Akiba Rubinstein (1882-1961), el polaco llegó a figurar en el primer y segundo decenio del siglo pasado entre los tres jugadores más fuertes de su tiempo, sin embargo no le fue posible disputarle el campeonato del mundo a Emanuel Lasker. En esa época el campeón del mundo era quien fijaba las condiciones para disputar la corona a sus adversarios y a menudo exigía elevadas sumas de dinero, Rubinstein no tenía la suma requerida, ni tuvo sponsors o patrocinadores.

Fue el último de doce hermanos, y estudió Teología antes de dedicarse por completo al ajedrez. Sobre su juego se puede afirmar que ha sido uno de los mayores estilistas del ajedrez, su planteamiento era armónico y preciso, técnico y completo, es un verdadero deleite reproducir sus partidas en la que cada jugada encaja como una pieza perfecta de un rompecabezas de la cual no se puede prescindir.

Dijo Julio Ganzo: “En sus partidas puede apreciarse el amplio conocimiento que poseía de las aperturas, su genialidad para profundizar en los misterios del medio juego, y su refinada y exacta técnica en los finales.”

Richard Reti expresó: “En sus partidas cada jugada es necesaria y oportuna, en realidad no es una lucha, es un progreso sistemático en el camino a la victoria. Sus partidas dan la impresión de ser una gigantesca construcción, donde no puede moverse ni una sola piedra.”

Kasparov dijo algo similar: “Por la pureza y la lógica de su estilo de juego, este gran artista del ajedrez es comparado con un escultor antiguo, cuyo delicado y monumental trabajo provoca admiración…”

Yuri Razuvaev destacó: “Rubinstein tiene la habilidad especial de encontrar la casilla correcta para cada pieza”.

Boris Gelfand considera que no se pueden separar las inmensas virtudes de los pequeños defectos. Siempre hay que dejar cosas para obtener otras, especialmente en el terreno táctico, y es que todo viene por pagar el precio. Rubinstein cuidaba mucho su estructura de peones. Analizando sus partidas uno puede descubrir que sus puntos débiles eran consecuencia de sus virtudes.

Yo creo que se sumergía tanto en sus maravillosos planes de juego que perdía de vista algunos trucos tácticos. Sin embargo decir que era un mal táctico es injusto pues cuando atacaba lo hacía muy bien. Rubinstein acercó su juego a la perfección. 

Savielly Tartakower dijo: “Rubinstein es el final de torres en el ajedrez, tocado por los dioses hace mil años.”

El pensamiento preventivo, qué pieza cambiar, cuál conservar y cómo maniobrar para mejorar la efectividad de las piezas eran un arte que Rubinstein manejaba con absoluta maestría, lo vemos repetidamente en sus partidas.

Vladimir Kramnik dijo: “No debemos olvidar a Rubinstein, un increíble, talentoso y fantástico jugador. Es una pena que, con su inmenso conocimiento del ajedrez, no haya logrado ser campeón mundial. A veces creaba verdaderas obras de arte ajedrecísticas y estaba muy por delante de su tiempo. Para comprender esto es necesario revisar una colección de sus mejores partidas.”

Rubinstein sufrió diversos trastornos psíquicos: espasmos nerviosos, timidez patológica, antropofobia (miedo a la gente), hidrofobia (miedo al agua) y manías persecutorias. Pasó los últimos treinta años de su vida en una institución mental belga.

Ello no le impidió jugar en torneos de élite. Durante un tiempo, una ambulancia lo llevaba cada día desde el manicomio donde vivía a la sala donde se celebraba la competición. Después del juego se lo llevaban inmediatamente.

Era extraordinariamente tímido. En los torneos, después de realizar cada jugada, se retiraba discretamente a un lugar alejado de la mesa “para no molestar al rival”.

No viajó a América a jugar los grandes torneos de New York de 1924 y 1927, por miedo a viajar en barco, y en las escasas ocasiones en que viajó al Reino Unido lo hizo con los ojos tapados para no ver el mar.

Recomiendo ver las partidas de Akiba Rubinstein, un verdadero genio del juego ciencia.

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Sobre Enrique Ferreiro García 697 Artículos
Tiene más de 30 años de experiencia en el Ajedrez por Correspondencia, donde además de jugador, ha fungido como árbitro y directivo. Es Presidente de la Delegación Provincial de Ajedrez Postal en la provincia Las Tunas, Cuba. Ostenta los títulos de Experto Provincial de Ajedrez en Vivo y Maestro Nacional Senior, máximo título que confiere la Federación Cubana de Ajedrez Postal (FECAP). Se proclamó decimocuarto Campeón Cubano de Ajedrez Postal en 2005. Artículos, comentarios y partidas suyas han aparecido en el prestigioso Informador Yugoslavo de Ajedrez y en otras publicaciones como el Correspondence Chess Review ucraniano y Telejaque, órgano oficial de la FECAP. Se dedica a la investigación histórica del ajedrez y tiene varios libros inéditos sobre el tema. Aparece en un artículo de la Enciclopedia Colaborativa Cubana Ecured en el sitio: http://www.ecured.cu/index.php/Enrique_Ferreiro

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