Recuerdos Ajedrecísticos, Parte VI

Por Clemente Morgado Machado

Ver Partes I, II, III, IV, y V.

Prosigo con mis recuerdos del mundo del ajedrez. Me escribieron varios amigos comentándome algunos particulares. El bro Joaquín Estrada Montalván me recuerda los llamados ¨forros¨ o fraudes etarios. Se acostumbraba a incluir en una competencia a jugadores pasados de la categoría y para ello, había muchas formas, desde las más simples que consistía en llevar la tarjeta de menor de otro ajedrecista que sí tenía la edad requerida aprovechando que los documentos de identidad de los menores no tenían fotos, hasta las más complejas que consistían en adulteraciones de la tarjeta de menor que la verdad no sé cómo se hacían. Por ejemplo de nuestro equipo a las competencias nacionales de Guantánamo, creo que estaba forrado ¨Mango Maraña¨, que apareció de la nada el día de la competencia y era un jugador más viejo. Otro recuerdo que se me olvidó contar de Guantánamo, fue que acudimos a la casa familiar del cosmonauta Arnaldo Tamayo Méndez, o al menos la casa donde vivían todavía sus padres, la recuerdo como una humilde casa de madera a la orilla del Río Guaso cerca de un puente de hierro, que tenía en el jardín como una escultura en forma de nave cósmica hecha con chatarras de metal. También recuerdo un restaurante de comida china que se comía sabroso pero caro, llamado Haiphong o algo así, la especialidad de la casa era el arroz frito y shopsuey de pollo. Me pidió el bro Antonio Fernández Bermejo que comentara sobre el match de Guillermo Queipo con el campeón de Angola en la Academia de Ajedrez de Camagüey. Eso fue en 1980 y se llamó el torneo Camagüey-Angola. Se publicitó mucho en la radio y la prensa por mediación del Metodólogo Provincial de Ajedrez Walter Corona Rey. Yo recuerdo que las personas que no conocían a Queipo, que era el campeón juvenil camagüeyano, se confundían al verlos y creían que Queipo era el campeón de Angola por ser negro y asumían que su contrincante blanco y rubio era el campeón de Camagüey. Sobre el resultado final lo ganó Queipo, creo recordar que fue por una victoria y dos tablas. Igual recuerdo el match celebrado por esos años entre el Gran Maestro sueco Ulf Anderson y el entonces Maestro Internacional Lexy Ortega. Creo que fueron cuatro partidas y las cuatro las ganó Ulf que por entonces era el mejor jugador del mundo occidental, es decir fuera del campo socialista. Lexy se paraba y nos decía -ahora si voy a hacer aunque seas tablas mira que buena posición tengo. Pero que va, el sueco era un tren imparable, incluso tenía por entonces varias victorias sobre el entonces campeón mundial Anatoli Karpov. En los finales se imponía el Gran Maestro sueco que por entonces venía mucho a Camagüey porque tenía relaciones de pareja con una muchacha muy bonita que es la hermana de la fiscal Bárbara Victoria. Luego Ulf se enfermó gravemente de esquizofrenia y las últimas veces que vino a Camagüey tenía que venir acompañado porque no podía viajar solo y las manos le temblaban mucho, además perdió totalmente su fuerza de juego. Triste enfermedad para un titán del tablero. Volviendo a mis recuerdos les cuento que el mes de agosto de 1982 fue decisivo en mi carrera ajedrecística, si es que la tuve. El Comisionado Walter Corona fue con el equipo a Guantánamo, me vio jugar buenas partidas y tener ciertos resultados porque hasta las rondas finales estuve discutiendo medallas individuales. Entonces Walter me propuso ingresar a la Escuela de Superación y Perfeccionamiento Atlético, ESPA, esa propuesta era un privilegio y un honor en esa época, además que representaba la oportunidad de seguir adelante en el mundo del ajedrez con entrenadores de alto nivel como el MI Lexy Ortega y otros, así como el acceso a los preciados informadores yugoeslavos y tener oportunidad de competir con jugadores de fuerza. Para que se tenga una idea, en aquel entonces, el luego Maestro Fide, Jorge Luís Peláez, era un niño talentoso pero nada más, yo le ganaba fácilmente y cuando lo cogió Lexy entre manos lo convirtió en Campeón Nacional de Cadetes y lo llevó al Torneo Mundial de Cadetes en Innsbruck, Austria, donde tuvo una buena actuación compitiendo con Gata Kamsky y otros talentos de la época. Con el tiempo Peláez marchó a Miami donde se encuentra residiendo y abandonó totalmente el ajedrez. Bueno pues cuando regresé muy contento de Guantánamo con la noticia de la invitación a ingresar en la ESPA, mi madre montó en cólera y se opuso rotundamente apoyada por mi padre. Mi madre, quería lo mejor para mí como todas las madres, para ella el ajedrez no pasaba de ser otro juego de mesa, que era una pérdida de tiempo para mis estudios. Para ella yo tenía que estudiar y convertirme en un profesional universitario. Eso fue tremendo bateo, al final yo cedí, porque mi madre era la que mandaba en la casa, a ingresar en el Instituto Preuniversitario Álvaro Morell a estudiar el bachillerato. La verdad es que yo tenía cierta ilusión en estudiar en ese majestuoso plantel de estilo neoclásico con su pórtico de ocho columnas junto a mis compañeros de secundaria. Al final llegamos a una especie de acuerdo tácito que consistía en que yo estudiara el bachillerato pero siguiera jugando al ajedrez. Yo me equivoqué y pensé que desde la calle, sólo, porque ya había cumplido con el profesor Rondón que era un profesor de área especial de ajedrez en secundaria, podía seguir progresando en el juego ciencia. La verdad es que todo tiene su momento y su oportunidad y no podía con las dos cosas o estudiaba en serio el bachillerato o jugaba profesionalmente al ajedrez sin preocuparme por más nada. Al principio en Décimo grado jugué mucho ajedrez pero luego vi que no tenía los resultados deseados y me volví muy ansioso de los éxitos, necesitaba buenos resultados para convencer a mis padres que mi futuro estaba en el ajedrez. Por su parte mi madre hizo todo lo posible para alejarme del ajedrez, hasta llegó a ponerme una ¨asistencia¨ esto es una copa de agua con una pieza de ajedrez, un rey negro cabeza abajo, que descubrí un día escondida en un rincón de la casa. Así las cosas mi meta en aquel entonces era ser experto provincial, categoría que se obtenía haciendo el 70% de los puntos en la semifinal provincial. En la semifinal provincial de 1984 estaba a punto de obtenerla y clasificar para la final provincial, necesitaba ganar la última partida frente el fuerte jugador José Labrada Salvat, Pepe o Labradita como también le decían. Jugué con mucha ansiedad pero obtuve buena posición y estaba a punto de ganar cuando repentinamente me fallaron los nervios, por primera vez en mi vida ajedrecística, perdí la concentración y me dio jaque mate seco a punto de ganar la partida. Por un rato no entendí que me había pasado, me quedé estupefacto y anonadado sentado ante el tablero, yo era por entonces un jugador de cierta experiencia y era casi imposible que me dieran jaque mate sin que yo me percatara, algo muy malo había pasado en mi cabeza. Esa partida la verdad que me traumatizó, a partir de entonces y por muchos años, jugué con mucho miedo a perder y repasaba inútilmente en mi mente varias veces la próxima jugada, incluso en jugadas forzadas. Llegué a sentir tanto temor y ansiedad ante de comenzar partidas decisivas que en varios torneos posteriores tenía que esconderme en el baño a vomitar, otras veces me daban diarreas y sufría daños físicos por competir en el ajedrez, no así con las partidas amistosas o por equipos, perdí toda la confianza en mí mismo. Mi mente se convirtió en mi peor rival, como logré más o menos controlarme era evitando comer el día de la partida. Quizás lo peor que hice fue callarme y no pedir ayuda psicológica a algún especialista, pero tenía miedo ser tildado de cobarde. Tuve que replantearme mi vida futura y abandonar mi propósito de convertirme en un jugador profesional de ajedrez para dedicarme a mis estudios de bachillerato y optar por una carrera universitaria. Les pido por favor que no olviden el nombre de Pepe Labrada porque en próximos recuerdos vuelve a repetirse pero en circunstancias muy distintas. En el año 1985 tenía que llenar la boleta para optar por una carrera universitaria y la verdad que estaba muy desorientado, en principio quería coger una ingeniería nuclear que se estudiaba en la entonces Unión Soviética, pero no vino la carrera en la boleta, entonces pensé en estudiar psicología a ver si yo mismo me ayudaba con el ajedrez y por si acaso quise hacer la prueba de aptitud para la licenciatura en derecho. Recuerdo que me presenté con mi bro Rafael Martínez Morales, el Parvulito, como le decíamos entonces, porque parecía un niñito. La prueba me la realizó el ya fallecido abogado Manuel Cuéllar Oramas y como derecho era considerado en aquel entonces una carrera política, le realizaban al aspirante muchas preguntas pero había dos preguntas claves que podían invalidar al candidato. La primera era que si mantenía relaciones con familiares en el extranjero y la segunda era si tenía creencias religiosas. Al responder ambas preguntas mentí y negué que mantuviera relaciones con familiares en el exterior y también negué tener creencias religiosas. Que Dios me perdone por mentir pero ya llevo 29 años trabajando como abogado y he podido ayudar gracias a Dios a muchas personas manteniendo así a mi familia. Rafaelito también aprobó la prueba. Recuerdo que Cuellar me preguntó que de las tres partes del triángulo que conforman el foro judicial y realizó un dibujo imaginario en la mesa, que quería ser, juez, fiscal o abogado. Respondí sin dudar que abogado y ya ven estoy a punto de cumplir los 30 años de servicio público y privado en los bufetes colectivos y con todo lo bueno y lo malo que he vivido en estos años, si me vuelven a hacer la entrevista, nuevamente escojo la abogacía sin dudar y espero morir en el estrado porque no voy a dejarla.

Continuando con el ajedrez les cuento que comencé en la Universidad de Camagüey estudiando derecho porque finalmente me decidí por el derecho y no por la psicología. Allí mi profesor de ajedrez fue Gerardo Anaya primeramente y ya casi al final de mis estudios, el Maestro Internacional Lázaro Bueno. En el año 1986 se realizaron los juegos deportivos interfacultades Taínos de la Universidad de Camagüey. Junto a mi amigo Rogelio Fajardo Viltres convocamos a otros buenos jugadores, Rogelito invitó a Enrique Ferreiro, de Puerto Padre, conocido cariñosamente como Karpov. Yo invité a dos amiguitas mías, Zoila María Valdés Cubiles y Ada Gálvez García que habían sido mis compañeras de ajedrez con el profesor Eugenio Rondón. También invité al bro Antonio Mariano Fernández Bermejo, Toñyn, que por aquel entonces era el receptor regular del equipo de beisbol de la Universidad y no estaba jugando ajedrez. Nos reunimos para conformar el equipo, realmente los varones jugábamos muy parejo entre nosotros, ganábamos y perdíamos sin que ninguno sobresaliera. Decidimos acertadamente que Toñyn jugara de primero porque estaba fuera de juego y los demás hacer los puntos por debajo ya que era una competencia por equipos con cuatro tableros masculinos y dos femeninos. Rogelito cogió el segundo tablero, yo pedí el tercer tablero, porque estaba acostumbrado a ese tablero y Karpov que era el jugador mas novato, le dejamos el cuarto tablero. Jugamos creo que seis rondas contra seis facultades distintas. Las más difíciles eran Construcciones y Energética que siempre ganaban los Taínos en ajedrez pero ese año por única vez en la historia de los Taínos, fue distinto y contra todos los pronósticos Derecho gano porque jugamos acoplados como un verdadero equipo. El triunfo fue colectivo pero es justo resaltar a Toñyn que para sorpresa de todos jugó como un león en el primer tablero, se batió con los ¨monstruos¨ del evento, Frank Suárez, Adrián Padrón, Narciso Cardoso, Carlos M Rodríguez, Beliasky y ganó muy buenas partidas y en otras entabló cuando hacía falta el medio punto. Rogelito jugó bien, las hembritas se crecieron y Karpov y yo que íbamos más fáciles arrasamos, yo gané todas las partidas y obtuve mi medalla de oro individual, manejé eficazmente la ansiedad pues en los torneos por equipo me sentía respaldado por mis compañeros. Mis principales rivales fueron un laosiano llamado Si Bou Soutathurne y un muchacho al que le decían Tobías, que me armó una campañita de guerra psicológica anunciando que iba a terminar conmigo fácilmente, pero pico mi amor propio y lo vencí. Fue una verdadera hazaña dada la calidad de nuestros rivales que la verdad eran mejores que nosotros. David venció a varios Goliat. Todos los miembros del equipo con el tiempo fueron destacados profesionales del derecho. Zoilita, Ada y yo llevamos 29 años en bufetes colectivos con buenos resultados. Rogelito lleva 30 años de juez y actualmente es el Presidente del Tribunal Municipal Popular de Sibanicú. Toñyn fue juez militar en Las Tunas y luego pasó a trabajar al bufete colectivo de esa ciudad donde es uno de los penalistas más destacado. De Enrique Ferreiro hablaré más adelante. Después de los Taínos se jugó el torneo especial clasificatorio para conformar el equipo de la Universidad fuimos invitados los jugadores más destacados incluyendo los tres primeros tableros varones ganadores de la medalla de oro. Allí jugué con mi amigo Antonio Fernández, Toñyn, en la primera ronda con piezas negras y me preparé contra su habitual peón dama y para sorpresa mía Toñyn jugó peón rey, no supe que hacer y pensé alrededor de 40 minutos para plantearle una defensa Francesa, allí brotaron todos los problemas de ansiedad que había comentado porque no tenía controlada la partida y en la jugada 10 le propuse tablas acompañada de una ¨muela¨ hasta que finalmente Toñyn que siempre ha sido un buen amigo y un caballero me aceptó las tablas. Luego me repuse en el torneo y me fue bien, clasifiqué para el equipo universitario y hasta le gané a Rogelito Fajardo. Finalmente en septiembre de ese año 1986 me invitaron a jugar el torneo especial 28 de septiembre donde jugó lo que más valía y brillaba en el ajedrez camagüeyano de esa época. Se jugaron dos grupos, uno femenino que ganó la tunera Margarita Pueyo invicta con seis y medio puntos de siete posibles porque la Maestra Internacional Ana Luisa Carbajal se retiró en la segunda ronda. Quizás esa haya sido la última actuación oficial de Anita pero no estoy seguro de ese dato. En el grupo masculino jugaron EN Pablo Guerra que ganó el torneo invicto con ocho puntos de nueve posibles, le siguieron MN Justo Triana y MF Guillermo Queipo, Eugenio Espinosa, Jorge Luís Peláez, Alfredo Álvarez, la Paloma Negra le decían, Michel Pérez, Cándido Betancourt, Eliecer García y yo que solamente realicé medio punto. Ese fue el peor torneo de mi vida y por mucho tiempo me dijeron medio punto. En verdad era una final provincial con los mejores jugadores del patio y yo ya no entrenaba sino me dedicaba a mis estudios universitarios pero tuve varias partidas ganadas que perdí inexplicablemente como contra Peláez y Pablo Guerra. Recuerdo una anécdota del torneo. El 24 de septiembre de 1986 enfrenté al Maestro Nacional Justo Triana, jugué con piezas negras y le planteé la defensa dragón, pronto Justico tenía ventaja y como nos llevamos siempre muy bien, hasta colega de profesión somos, me pidió permiso para salir del juego e ir a la farmacia, por supuesto que acepté pero cuando regresó me percaté que había ingerido bebidas alcohólicas. Por esa etapa Justico atravesaba un episodio de alcoholismo severo que gracias a Dios y a su fuerza de voluntad pudo superar definitivamente esa penosa enfermedad del alcoholismo. Volviendo a la partida les cuento que se repitió varias veces el siguiente diálogo – Clementico voy otra vez a la farmacia. – Dale Justico, avanza. Así sucesivamente hasta que cogió una borrachera tal que apenas atinaba a mover las piezas y ponchar el reloj. Sin embargo para sorpresa mía, en el tablero no se había alterado el balance de la posición. Por el contrario, Justico que es un gran ajedrecista de la cabeza a los pies, me estaba dando un apretón que no había salvación. Entonces los espectadores se dieron cuenta de lo que estaba pasando y se aglomeraron alrededor de la mesa y empezaron a cuchichear y murmurar. Aquello fue muy humillante ser destrozado por un jugador totalmente embriagado, yo aguantando con la esperanza que cometiera un error, pero que va, me convencí que el mal no tenía remedio y me rendí para acabar con esa vergüenza. Bendiciones para ti Justico y me quito el sombrero ante tu talento en el tablero. En el año 1988 se volvió a celebrar un torneo eliminatorio universitario para conformar la selección universitaria y esta vez sí jugó mi amigo ¨Karpov¨, Enrique Ferreiro García y tuvimos que enfrentarnos el 17 de octubre de 1988. Nació Ferreiro el 7 de marzo de 1969 en Puerto Padre y con el tiempo sería el Décimo Cuarto Campeón Cubano de Ajedrez Postal y Maestro Nacional Sénior, máximo título que otorga la Federación Cubana de Ajedrez Postal, FECAP. Llegó a ser el cubano mejor ubicado en el ranking de la Federación Internacional de Ajedrez por Correspondencia, ICCF, con Elo de 2525 puntos. Su trayectoria ajedrecística postal es impresionante y muy larga. En cuanto al ajedrez en vivo, llegó a ser en 1994 Experto Provincial de Las Tunas. También se ha destacado como historiador el ajedrez y activista en medios digitales. Su actividad profesional ha sido muy fecunda siendo abogado del bufete colectivo de Puerto padre, juez profesional y finalmente consultor jurídico destacado en la investigación de temas medioambientales. Ferreiro se caracteriza por su humildad y sencillez evitando divulgar en su blog partidas propias en las que haya vencido. Para este buen amigo, ¨Karpov¨, como siempre lo conocí, le dedico y reproduzco la única partida que jugamos con su autorización y que si tuve la fortuna de ganar se debió sin duda al hándicap que presentan todos los ajedrecistas postales, consumen mucho tiempo de reflexión, calculando variantes profundas y luego cuando se ven apretados con el tiempo de reflexión, cometen errores que cuestan la partida. Eso lo comprobé años después con un match que celebré a cuatro partidas con el fuerte ajedrecista postal José Paz La Torre y que gané por sus apuros de tiempo. La apertura es muy descuidada de mi parte, con la jugada 5 Db3 de las piezas blancas hubiera enfrentado serios problemas con las debilidades en b7 y d5, también vista la partida al pasar de los años, se jugó muy mal por ambas partes. El control del tiempo fue 1 hora y media para 40 jugadas y media hora ad finish. Aquí va sin más preámbulo lo que se jugó: Blancas, Enrique Ferreiro y Negras, Clemente Morgado. 1- d4, d5 2-c4, c6 3-Cc3, Af5 4-c:d, c:d 5-Af4, a6 6-e3, Cf6 7-Cf3, e6 8-Ae2, Cc6 9- 0-0, Ad6 10-Ag5, 0-0 11-Tc1, h6 12-Ah4, g5 13-Ah4, A:A 14- h:A Dd6 15-Dd2, Ta-c8 16-Ad3, Ce4 17-A:C, A:A 18-C:A, d:C 19-Ch2, f5 20-a3, Tf7 21-De2, Tf-c7 22-Dh5, Rg7 23-Tf-d1, Ce7 24-T:T T:T 25-De2, Dc6 26-f3, e:f 27-C:f3, De4 28-Rf2 Cd5 29-Td2, Cf6 30-Ce5, Tc1 31-Df3, g4 32-Df4, D:D+ 33-g:D, Ce4+ Rinden las blancas bajo fuerte zeinoth. Bueno así le gané a un posterior campeón nacional aunque por supuesto de chiquito no se vale jjjj.
Para concluir esta etapa del ajedrez universitario les cuento otra anécdota. En el año 1989 tuve un semestre prácticamente libre en la universidad, el primer semestre del Quinto año de la carrera, porque ya había sacado varias asignaturas por exámenes de suficiencia y Rafaelito y yo estábamos esperando el regreso del extranjero de nuestro primer tutor de la tesis de grado, Raúl Marrero Fente, que por cierto nunca regresó y tuvimos que improvisar otro tema de tesis. Un día me invitó a su casa a jugar blitz a cinco minutos, aquí se dice rapit-transit, el Chino, Antonio Pereira, posterior Maestro Fide y fuerte jugador del blitz. En aquel momento yo lo consideraba un jugador mediocre que no tenía mérito ninguno y echamos una serie corta a ganar diez partidas y me ganó 10 por 7. Entonces caí en la trampa de mi ego. No concebía que un supuesto jugador mediocre me aventajara y volví al siguiente día para quedarme ganando en el marcador. Acordamos abrir una cuenta de las partidas de ventaja hasta llegar hasta las 100 partidas de ventaja. Entonces yo no sabía que el profesor Gerardo Anaya le tenía abierta una cuenta similar al Chino y estaba cerca de las 100 partidas de ventaja a favor de Anaya. Bueno pues me dio una verdadera insania y comencé a jugar todos los días en casa del Chino al blitz, cinco minutos sin bonificación y para mi horror vi como se elevaba poco a poco el marcador en mi contra. Yo seguía aferrado a la esperanza de descifrar su juego o quebrarlo por cansancio y comenzamos a jugar noches enteras o fines de semana seguidos, con breve intervalos para almorzar en su casa. Eso fue una verdadera locura, era normal 12 o 14 horas seguidas de juego, por suerte yo estaba soltero en aquel entonces, pero el Chino yo creo que perdió su matrimonio por esa causa. Ya su señora no me soportaba pero el Chino insistía en jugar. Ya al final me convencí que no podía con eso pero ya por honor tenía que cumplir la palabra empeñada y así llegamos a las 100 victorias de ventaja para Antonio Pereira y entonces creó el Club Clemente Morgado, del cual el mismo fue miembro poco después porque el profesor Anaya le sacó las 100 partidas de ventaja. El club se popularizó entre los jugadores de Camagüey y prácticamente unos a otros se metieron y casi todos son miembros del club. Las reglas son sencillas, se inicia un match al blitz que no finaliza hasta que uno de los dos contendientes lleve 100 partidas de ventaja al otro. Después que se pasa de las 50 victorias, si se abandona el match ya eres miembro del club y tu ¨padrino¨ te da la bienvenida. Así les dimos la bienvenida a unos cuantos jugadores y hasta diplomas se entregaron, era una forma de divertirnos. Antes de concluir este capítulo les cuento que con Toñyn jugué muchos encuentros del blitz pero sin cuenta abierta, jugábamos maches cortos a diez victorias, el me ganaba más de lo que perdía pero un día logré el record entre nosotros de 10 partidas a cero, sucedió que jugamos en la Academia y vino a presenciar las partidas una ajedrecista llamada Concepción, que le decían Conchita, ya se fue a los estados Unidos. Bueno Conchita hablaba y comentaba mucho, a mi no me molestó pero Toñyn perdió la concentración y logré ganarle las diez partidas seguidas sin la sombra de un revés o un empate. Durante muchos años intentó empatarme el record de diez victorias a cero entre nosotros pero nunca lo consiguió y ya no quiere jugar ajedrez. El ajedrez era así muy competitivo, lleno de cuentas y rivalidades individuales.

Continuará.

Ver además:

-https://ferreiro01.cubava.cu/tag/clemente-morgado/

Sobre Enrique Ferreiro García 803 artículos
Tiene más de 30 años de experiencia en el Ajedrez por Correspondencia, donde además de jugador, ha fungido como árbitro y directivo. Es Presidente de la Delegación Provincial de Ajedrez Postal en la provincia Las Tunas, Cuba. Ostenta los títulos de Experto Provincial de Ajedrez en Vivo y Maestro Nacional Senior, máximo título que confiere la Federación Cubana de Ajedrez Postal (FECAP). Se proclamó decimocuarto Campeón Cubano de Ajedrez Postal en 2005. Artículos, comentarios y partidas suyas han aparecido en el prestigioso Informador Yugoslavo de Ajedrez y en otras publicaciones como el Correspondence Chess Review ucraniano y Telejaque, órgano oficial de la FECAP. Se dedica a la investigación histórica del ajedrez y tiene varios libros inéditos sobre el tema. Aparece en un artículo de la Enciclopedia Colaborativa Cubana Ecured en el sitio: http://www.ecured.cu/index.php/Enrique_Ferreiro

4 comentarios

  1. Amigo Ferreiro. Rectificar es de sabios. Y lo hago ahora. Tu cota mayor (2525) la alcanzaste en la lista 2006/1. Esa fue la última vez que se te computó partida. Desde entonces tu elo no se movió. Apareciste, sin embargo, como jugador activo ( sin arriesgar tu elo ni agregar una más a las 82 partidas que te fueron computadas entonces) hasta la lista 4 de 2010. En esos 4 años el elo de los que en tu pico máximo te aventajaban, descendió. Fue así que durante todo el 2010 apareciste como el jugador de mejor elo.

    Leí también el artículo sobre el jugador Jorge Avila. Pero no creo que resista la comparación. Andersson es un jugador de élite y no creo que participe en torneos solo en momentos de lucidez. Busqué en internet y no encontré un solo artículo que avalara la afirmación del colega Morgado

  2. Sobre este largo relato hay dos cosas que me gustaría aclarar.
    Según revistas especializadas en la materia, la esquizofrenia (quizás la más grave dentro de las enfermedades mentales)es una enfermedad mental — un desorden cerebral — que afecta la capacidad que tiene un ser humano de pensar claramente, de controlar sus emociones, de actuar con coherencia, de tomar decisiones, de percibir la realidad y de relacionarse con su entorno y con los demás. Por esto, es una enfermedad que sin duda, interfiere en el funcionamiento normal de una persona en el trabajo, la escuela, y por supuesto, en sus relaciones interpersonales. En resumidas cuentas, la esquizofrenia afecta el comportamiento social de quien la padece. Siendo así, cuesta creer que Ulf Andersson padeciera dicho mal y en enero de 2018 estuviera participando en el II Abierto de Montevideo, Uruguay Copa Marcel Duchamp

    Otro aspecto interesante: Nunca el fraterno Enrique Ferreiro estuvo ubicado como el mejor teleajedrecista cubano en el ranking ICCF. Cuando alcanzó su cota más alta (2525 en 82 partidas computadas por ICCF, la abrumadora mayoría en torneos nacionales), se ubicó en tercer lugar, por detrás de Guillermo Santana Peñate (2612) y David E. Hernández Molina (2556)

    • Amigo David: Gracias por el comentario. Parece ser que la esquizofrenia tiene sus altas y bajas, es decir, quien la padece tiene, como se dice “intervalos lúcidos”. Ya en el Blog publiqué una historia (https://ferreiro01.cubava.cu/2017/12/09/ajedrez-y-salud-una-historia-conmovedora/) sobre el caso de un ajedrecista postal que padece esa enfermedad. Sobre mi rating, creo que no la mayoría, sino todas las partidas computadas para ICCF fueron en torneos nacionales, aunque me parece que en la Lista ELO de abril de 2012 estaba en el 1er lugar. Agradecería si pudieras verificar este último aspecto.
      Un abrazo
      Ferreiro

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