Recuerdos Ajedrecísticos, Parte II

Rosendo Romero Delgado

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Sobre Rosendo Romero Delgado

Por Clemente Morgado Machado.

Continúo con mis recuerdos ajedrecísticos. Sobre la primera parte recibí algunos comentarios y quiero referirme a Héctor Caballero Chernov, El Ruso, destacado jugador de dama polonesa y buen ajedrecista. Lo conocí en las clases de dama polonesa en la Academia de ajedrez y luego fuimos condiscípulos en la Secundaria Básica Mártires de Camagüey y en el Instituto Preuniversitario Urbano Álvaro Morell. El Ruso fue un buen amigo, aunque sus compañeros preferidos fueron Félix Morfa Viamontes y Humberto Cid. Morfa hoy en día es un destacado médico hematólogo y Humbertico, Teniente Coronel del Ministerio del Interior, en cuanto a Héctor, estudió medicina y con el tiempo marchó a Texas en Estados Unidos donde fundó una bella familia y trabaja como médico. Sobre mi primer torneo se me olvidó mencionar que también perdí con el entonces experto provincial Norberto Mackintosh, quien durante muchos años me recordó en tono de broma la partida que me ganó hasta que el destino me lo puso delante más de 35 años después y jugamos un torneo provincial por equipos y nos enfrentamos en el primer tablero, él representando a Vertientes y yo a Jimaguayú, en esta segunda ocasión la victoria me correspondió y terminé con su bonche. Incluso hasta Norberto me reprocha en broma la forma en que le gané la partida. Sucedió que en la posición crítica del final de partida caí en zeitnot o apuro de tiempo y comencé a jugar rápido y él también me imitó pero aún tenía más de 5 minutos de tiempo de reflexión. Llamé al árbitro y protesté porque mi rival no estaba anotando la partida y lo obligaron a actualizar la planilla de anotación, aproveché esos instantes para serenarme y encontrar en plan ganador en el final y cuando se reanudó la partida la gané fácilmente. También recordé una anécdota de la época referida al fuerte jugador Cándido Betancourt quien jugó una vez con una alumna de Rondón una partida de entrenamiento. Al rato de estar jugando, la niña llamó apresuradamente al profesor Rondón y le dijo – “Profe, profe, que extraño juega ese niño, me ha comido todas mis piezas”. Desde entonces los que presenciamos esa singular escena y vemos una partida desbalanceada, gritamos “profe, profe, que extraño juega ese niño” y nos reímos todos. Quería agregar además que mi padre además de enseñarme a jugar ajedrez me enseñó muchas cosas útiles para la vida, por ejemplo me enseñó a leer y escribir con cuatro años de edad con un método que diseñó para alfabetizar, me enseñó a teclear con máquina de escribir sin ver el teclado con todos los dedos por lo que tengo buena velocidad con el teclado de la computadora, también me repasó la caligrafía por el método palmer y me obligaba todas las tardes a estudiar idioma inglés por un curso en tocadiscos. También me dejó el amor por la lectura de la buena literatura. Mi padre se hizo a sí mismo y confiaba en la educación como forma de obtener el progreso personal.

Ya es hora de referirme al primer campeón de Cuba nacido en Camagüey, el Dr. Rosendo Romero Delgado, al que conocí personalmente en el año 1979 en la Academia de ajedrez. El Dr. Romero nació el 23 de julio de 1902, aprendió a jugar ajedrez en los salones de la Colonia Española en la calle Cisneros y en 1919 ganó un torneo convocado por la Benemérita Sociedad Santa Cecilia, el premio consistió en una beca para estudiar Derecho en la Universidad de La Habana, se considera a Romero campeón de Camagüey desde esa fecha. En 1921 vence al campeón de Oriente en manzanillo y en 1923 gana el campeonato de La Habana. En 1926 sostiene un match con el maestro norteamericano Edward Lasker en Santiago de Cuba con resultado de dos derrotas, y cuatro tablas. Aclaro en este punto que este Lasker no era el segundo campeón mundial Emmanuel Lasker, solo había coincidencia en el apellido, pero ni familia eran. Dicen los viejos ajedrecistas que revisaron las partidas y hablaron con Romero, que la última partida era tablas, pero Romero la forzó buscando igualar el score final del encuentro. Como quiera que sea fue un enorme espaldarazo para la carrera ajedrecística de Romero toda vez que Edward Lasker era un maestro de primera línea en el concierto ajedrecístico mundial. En el año 1930 establece record nacional de 47 partidas simultáneas en Cárdenas de las cuales gana 43 con dos empates y dos derrotas. En ese mismo año sostuvo un match con Francisco J. Planas con el que perdió cuatro partidas y realizó seis tablas. Romero se destacó como jugador de partidas a la ciega, celebrando 130 de las cuales sólo perdió una y dio simultáneas a la ciega hasta de seis tableros como en el Liceo de Santiago de Cuba donde venció las seis anunciando mate en siete en el primer tablero. Como esta modalidad de espectacular exhibición cayó en desuso, creo que Romero ha sido el ajedrecista cubano más destacado en esta modalidad, había que consultar este punto con el profesor Jesús Bayolo. En 1938 jugó como capitán y primer tablero en los juegos deportivos Centroamericanos y del Caribe celebrados en Panamá, en los cuales se compitió en ajedrez, por lo que de hecho Romero fue campeón Centroamericano y del Caribe a falta del torneo oficial correspondiente. Al siguiente año 1939 Romero no se eliminó para la clasificación al torneo de las naciones donde Cuba tuvo una brillante actuación liderada por Capablanca. Según el profesor Calderín, Romero no fue al torneo de las naciones porque eligió postularse por el partido liberal a la alcaldía de Camagüey, elección que perdió frente al otro candidato que empleó métodos deshonestos. Sin embargo este testimonio de Calderín hay que tomarlo con mucha reserva porque según recortes de prensa que me fueron facilitados por el periodista Oreidis Pimentel, esta elección se efectuó en 1944 presidiendo Romero el Partido Liberal en la provincia y suponiendo que Romero se retiró en 1938 del ajedrez para dedicarse a la política, tal como sostiene Calderín, no se explica cómo en 1941 aparece Romero ganando conjuntamente con dos jugadores más, una eliminatoria nacional para efectuar un match con nuestro legendario campeón José Raúl Capablanca. Por lo que para mí no queda clara la ausencia de Romero al torneo de las naciones siendo uno de los jugadores más fuertes de Cuba en ese momento y amigo cercano de Capablanca. Pudiera además de la política existir un motivo personal y es que me contó el ex -campeón provincial profesor Joaquín Paz que presenció siendo niño en la década del sesenta un altercado muy fuerte entre Romero y Francisco J. Planas en el cual intervinieron los presentes para evitar una agresión física. Pudiera ser que esas diferencias personales fueran de larga data e influyeran en la ausencia de Romero al equipo olímpico por la presencia en el mismo del MN Francisco J. Planas. Finalmente, Capablanca en marzo de 1941, un año antes de su muerte, efectuó una serie corta a dos partidas cada una con los jugadores que quedaron empatados en primer lugar de la correspondiente eliminatoria, estos fueron Rosendo Romero, Rafael Blanco y José Fernández León. Las partidas se efectuaron concediendo Capablanca la ventaja de la salida y el peón de f7 y los resultados fueron los siguientes, Capablanca ganó las dos partidas a José Fernández, ganó una y entabló la otra con Rafael Blanco y empató las dos con el Dr. Romero expresando al respecto – “De mis contrarios el que jugó con más cautela y asiento fue Romero, además de ser el que obtuvo mejor resultado. Debo aclarar que aquí en Cuba no hay mejores jugadores que Rafael Blanco y Rosendo Romero. Los habrá tan buenos, pero puedo asegurar, que no los hay mejores”. Esta frase parece una clara alusión a los jugadores ausentes Francisco J. Planas y Miguel Alemán que por pertenecer a la rival Federación Cubana de Ajedrez no participaron en la eliminatoria. Para los jugadores de la serie incluyendo a Capablanca la alcaldía de La Habana donó la suma de mil pesos. La valoración de Capablanca sobre sus rivales fue reseñada de la prensa de la época por la GM Vivian Ramón. Además, Vivian recoge el compromiso de Capablanca de enfrentarse en igualdad de condiciones al rival que lo venciera o empatara por lo que Romero debía enfrentar al Capa en un match al siguiente año por la corona de Cuba, lo cual se frustró por la repentina muerte del Rey. Sobre las partidas de Romero con el Capa, lamentablemente no las he encontrado, espero que Enrique Ferreiro me ayude, así como con las partidas que jugó Romero en el Torneo Internacional por el cincuentenario de la República, torneo ganado por Najdorf y Reshevsky. Este torneo prácticamente ha desaparecido de la historia del ajedrez cubano a pesar de ser un hito. Sobre el encuentro con Capablanca relata Joaquín Paz que una ocasión varios jugadores analizaron conjuntamente con Romero en la Academia las dos partidas y notaron que en una tenía ligera ventaja Romero al momento de pactar las tablas y al preguntársele a Romero por qué firmó el armisticio en vez de seguir luchando por la victoria, contestó este que no podía hacerle tal cosa al Maestro en el delicado momento en que se encontraban los ajedrecistas cubanos tratando de patrocinar el match revancha con Alekhine. Luego se organiza en Cuba por la Dirección de Cultura del Ministerio de Educación el campeonato de Cuba con eliminatorias municipales y provinciales, evento que se efectúa en marzo de 1950 y quedan empatados en primer lugar Rosendo Romero y Eldis Cobo, por lo que se celebra en el mes de agosto en Camagüey un match de desempate ganado por Romero con cinco victorias por una con dos tablas, siendo Romero proclamado como el primer campeón oficial del ajedrez cubano. De acuerdo al nuevo reglamento el campeón debía esperar las próximas eliminatorias para defender su título en un nuevo match, lo que hizo Romero en 1953 reteniendo el título al terminar empatado el encuentro a tres victorias por bando y seis tablas y en el match de 1955 pierde definitivamente el título Romero al perder frente al distinguido médico habanero Dr. Juan González con marcador de cinco derrotas, una victoria y tres tablas. Por lo que Romero fue campeón nacional del 1950 al 1955, algo imposible de igualar hoy en día por la frecuencia anual del campeonato nacional con carácter de torneo eliminatorio. Romero también se destacó en otras facetas de la vida como por ejemplo era un destacado billarista que ganó el campeonato de carambola por tres bandas convocado por la colonia española, fue acreedor de la medalla de oro al mérito concedida por el Consejo de Alcaldes de la Provincia de Camagüey, fue presidente del Club Rotario y del Círculo de Profesionales de Camagüey, Secretario de la Administración Municipal de Camagüey, Jefe de la Consultoría Legal del Ministerio de Gobernación, Jefe del Negociado de Contabilidad de la Tesorería General de la República y Jefe Auxiliar del Departamento Legal de los Ferrocarriles Consolidados de Cuba, cargos que desempeñó con probada honradez. Narra Calderín que en el año 1950 se efectuó un gran acto en el ayuntamiento de Camagüey por el centenario de la bandera nacional y que el Dr. Romero habló luego de cinco oradores destacados, por lo que los presentes pensaron que Romero ya no tendría nada que decir y para sorpresa de todos, Romero disertó durante aproximadamente media hora exponiendo historias y detalles de nuestra enseña nacional que no habían sido abordadas con lo que demostró sus amplias dotes oratorias. Luego del triunfo de la revolución Romero se jubila como empleado de los ferrocarriles y se dedica al activismo voluntario del ajedrez formando nuevas generaciones de ajedrecistas destacados como por ejemplo Lexy Ortega que llegó a gran maestro en Italia y el maestro fide Justo Triana al cual apoyó en sus estudios de abogacía. Políticamente Romero fue marginado por haber sido candidato en la política antes del triunfo de la revolución y por eso no se le dio prácticamente ningún homenaje o reconocimiento salvo el título de maestro nacional honoris causa. En cuanto a su vida familiar Romero era casado y aunque no tuvo hijos propios adoptó a un niño al cual crió como hijo propio, vivía al final de su vida en Joaquín de Agüero esquina a Tomás Betancourt en el Reparto La Vigía. Romero falleció en 1983 aunque desconozco la fecha exacta de su muerte y traté con él poco tiempo en el año 1979. Siempre estaba rodeado de alumnos que acudíamos en busca de consejos y jugar alguna que otra partida. Recuerdo haber jugado dos o tres veces y me dio un apretón que no tuve ninguna oportunidad, era muy sólido y con negras jugaba la defensa siciliana, creo que jugaba el peón dama con blancas. Aconsejaba a los jóvenes maestros que cuando tuvieran un torneo de envergadura se aislaran de los problemas cotidianos y se alojaran en hoteles, aunque fuera el evento en la ciudad de residencia. También Romero era muy humilde, cuando le preguntábamos de su trayectoria y encuentros con Capablanca, eludía el tema y decía que las personas no debían hablar de sí mismas, sino que esa tarea quedaba para otros. Sin embargo, en honor a la verdad debo decir que el Dr. Romero tenía un lado oscuro, procedo a contarlo como recuerdo. Una mañana estábamos jugando en la Academia mi amigo Pedro Montero Martínez y yo con Romero, cuando él discretamente llamó aparte a Pedrito y le habló bajito, yo al principio no me extrañó, pero pasado un rato me percato que Pedrito estaba muy colorado y serio, además de estar muy callado, aquello me llamó la atención y cuando Romero se fue le pregunté a Pedrito sobre que le había dicho Romero. Pedrito que en aquel entonces tenía 12 años como yo, me contó que Romero le preguntó si ya se interesaba por las mujeres, que si ya había tenido relaciones sexuales y empezó a darles consejos sobre masturbación, que si se hacía la paja de molinillo, etc. Bueno que finalmente se le ofreció como tutor o consejero sexual y lo invitó a visitarlo en su casa de La Vigía. Entonces le pregunté a Pedrito que iba a hacer y Pedrito me dijo – “Ese es un viejo maricón y si se lo cuento a mi padre le va a partir la cara, se va a desgraciar y yo no quiero eso. Voy a barajarlo y tú no le digas a nadie de esto”. Así lo hicimos, mantuvimos la mayor discreción, pero siempre observándolo todo y así notamos que periódicamente Romero llamaba aparte a algunos alumnos y sostenía misteriosas charlas. Cuando esto ocurría Pedrito y yo que estábamos en el secreto nos intercambiábamos miradas de complicidad. Todo esto es muy desagradable, ya me siento libre de contarlo porque Pedrito murió en trágicas circunstancias y como Romero no está para defenderse, vamos a ser justos y no caer en especulaciones sin fundamentos, sólo diremos que el campeón sostenía conversaciones inapropiadas con niños varones sobre temas de iniciación sexual.

Continuará.

Ver Parte III

Fuentes:

Ver además:

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Sobre Enrique Ferreiro García 803 artículos
Tiene más de 30 años de experiencia en el Ajedrez por Correspondencia, donde además de jugador, ha fungido como árbitro y directivo. Es Presidente de la Delegación Provincial de Ajedrez Postal en la provincia Las Tunas, Cuba. Ostenta los títulos de Experto Provincial de Ajedrez en Vivo y Maestro Nacional Senior, máximo título que confiere la Federación Cubana de Ajedrez Postal (FECAP). Se proclamó decimocuarto Campeón Cubano de Ajedrez Postal en 2005. Artículos, comentarios y partidas suyas han aparecido en el prestigioso Informador Yugoslavo de Ajedrez y en otras publicaciones como el Correspondence Chess Review ucraniano y Telejaque, órgano oficial de la FECAP. Se dedica a la investigación histórica del ajedrez y tiene varios libros inéditos sobre el tema. Aparece en un artículo de la Enciclopedia Colaborativa Cubana Ecured en el sitio: http://www.ecured.cu/index.php/Enrique_Ferreiro

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