Presentación del libro “Capablanca, leyenda y realidad” en los jardines de la UNEAC

Al centro, Miguel Angel, flanqueado, a la izquierda por Rafael Acosta y Olga Marta Pérez (Directora de UNION) y a la derecha, Eduardo Heras León y Thelma Jiménez.

Por Francisco Acosta Ruiz

En el 130 Aniversario del nacimiento de José Raúl Capablanca

DOS PRESENTACIONES CON UN MISMO OBJETIVO

Para Miguel Ángel, literalmente un verdadero Ángel del Ajedrez cubano y mundial, nuestro público agradecimiento por haber dedicado su vida a una obra patrimonial y universal tan grandiosa.

“Capablanca, leyenda y realidad”, la obra ya clásica de Miguel Ángel Sánchez, ese renombrado escritor e investigador   cubano que impactó el mundo de la literatura ajedrecística al ganar con esta obra el premio “Enrique Piñeyro” de biografía, en el concurso UNEAC del año 1878, se encuentra nuevamente entre nosotros, los ajedrecistas cubanos, con la publicación de su nueva versión, muy ampliada e ilustrada, tras años de intensa labor investigativa de su autor, poniendo esta vez   en manos del público –entiéndase, desde el más simple ajedrecistas, hasta maestros de cualquier categoría, entrenadores, educadores en general, periodistas, técnicos vinculados al ajedrez, sin excluir al ciudadano común, que no practica el ajedrez, pero se interesa por la historia de las grandes personalidades del deporte, la historia y la cultura.

Nada que se diga aquí va a superar lo que ya nuestros aficionados y especialistas conocen sobre Capablanca o sobre esta biografía, en su versión inicial, así que,  como cronista privilegiado que ha tenido la posibilidad de participar en la presentación de la nueva publicación, efectuada con la presencia del autor y de personalidades del ajedrez y la cultura nacional, el días 17 del mes de noviembre, En el patio Hurón Azul de la UNEAC, redactaré para los amigos que nos leen un breve comentario de estas actividades, efectuadas en conmemoración del 130 aniversario del nacimiento de José Raúl Capablanca y del Día Mundial del Ajedrez, declarado así por la FIDE en su memoria.

PRESENTACIÓN EN LOS JARDINES DE LA UNEAC

El 17 de noviembre, coincidente con el día en que comenzara el match Corzo- Capablanca, en 1901, ganado por el niño de 13 años, los jardines de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba se efectuó la presentación de la nueva versión del libro “Capablanca, leyenda y realidad”, con la presencia del autor, Miguel Ángel Sánchez, la editora, Thelma Jiménez Santos, hija del inolvidable Maestro Internacional y varias veces Campeón de Cuba, Eleazar Jiménez; el prologuista de la obra Rafael Acosta de Arriba; y el profesor, escritor, ajedrecista, y miembro de la directiva dela UNEAC, Eduardo Heras León, así como invitados especiales, como varios miembros de la familia Capablanca, entre los que se encontraban sus 2 nietos. La celebración contó además con numeroso público, entre ellos algunos ajedrecistas notables, directivos del ajedrez nacional, miembros de la UNEAC que además fueron integrantes de la peña ajedrecística de la UNEAC, de los años 60 y 70, conocida entonces como “La Chapuza”, y aficionados y amigos en general, interesados por conocer los pormenores de la publicación y además poder adquirir el libro.

La actividad se inició con la grabación de la inolvidable voz de Nicolás Guillén, presentando su poema a Capablanca. Fue un momento impactante.

A continuación, en sus palabras introductorias, todos los presentadores coincidieron en señalar que estamos en presencia de lo que ya es sin lugar a dudas, la más completa biografía de Capablanca que jamás se haya escrito, destacando además que “será muy difícil superarla”, coincidiendo además en sus elogios a la extraordinaria dedicación del autor, quien ha dedicado a esta cuidadosa investigación gran parte de su vida, dando continuidad a la obra iniciada en los años 70 del pasado siglo.

Por su parte Miguel Ángel, en presencia de tantos amigos, agradeció la inmensa ayuda recibida desinteresadamente de muchas personas que apoyaron su trabajo de diversas maneras; y muy especialmente a Thelma, la editora, y su equipo de trabajo, que durante todo el proceso editorial   tuvieron que dedicar innumerables horas un trabajo casi de relojería, por la detallada tarea asumida, dado el rigor de la investigación, que reporte cientos de citas y referencias, y un proceso de diseño y edición bien complicado.

Miguel Ángel hizo además interesantes comentarios, que dejan en el recuerdo de los presentes anécdotas y referencias de la historia de la obra, desde sus inicios hasta su culminación, que quedan como memoria viva de los afortunados asistentes a esta ya histórica presentación.

JUGANDO AJEDREZ “A LA CHAPUZA”

Culminada la primera parte, se produjo entonces el esperado intercambio con el público, y existiendo entre los presentes varios miembros de la UNEAC de los años fundacionales, y por demás aficionados empedernidos al ajedrez, era seguro que rápidamente el intercambio tomara el camino de la historia de aquellos primeros años, vividos cuando el país todo era una gran peña ajedrecística, siendo la UNEAC, y específicamente los portales que daban al jardín, el lugar en que prácticamente a diario se reunían   artistas, escritores y personas vinculadas a ese círculo ajedrecístico, para jugar durante horas “a la Chapuza.”

Consistía esta variante reglamentaria del ajedrez, que pudiéramos denominar como callejero, a la posibilidad de jugar un ajedrez más informal y participativo, en la que se permitía “reglamentariamente”, que cada oponente de una partida pudiera “echar para atrás” ¡hasta 3 jugadas!, sin litigio ni preocupaciones éticas.

Pero eso no era todo…

A partir del momento en que la partida llegaba a ese punto, en la continuación de la partida “los sapos” presentes tenían derecho a meterse en el juego, proponer jugadas, y hasta meter las manos, en los momentos más emocionantes de la partida, que podía durar horas, incluso de la madrugada.

Cabe destacar que en este enfrentamiento colectivo, donde ya no se sabía ni quienes habían sido los oponentes iniciales, ocurría que generalmente los sapos se ponían de parte del jugador con ventaja, para tratar de liquidar cuanto antes a su acorralado oponente; pero perfectamente podía suceder que la partida cambiara de rumbo, y entonces la fanaticada de inmediato comenzaba a apoyar al contrario caído en desgracia.

Y para cerrar la narración de esta interesante historia que para muchos es desconocida, uno de los presentes hizo referencia a aquellos jugadores de la Chapuza que ya no están entre los vivos; pero no se trató de una simple nota de recordación, sino que fue planteada de una manera muy simbólica, pues tras reconocer que ningún espacio podía ser mejor que este para haber hecho la presentación de la obra –que antes fue planificada para el lugar tradicional de la Calle de Madera, en la Habana Vieja, siendo necesario cambiar la sede inicial por imprevistos surgidos- y que eso seguramente había sido obra de “los Ángeles de la Chapuza”, es decir, aquellos viejos amigos ya desaparecidos, que puestos de acuerdo en el más allá, ejercieron su influencia espiritual para que esta fuera el más apropiada espacio que se pudiera buscar, y sin planificación previa la historia de la Chapuza se convirtió en un no planificado homenaje, una presentación dentro de la presentación, pero esta segunda dedicada a narrar y conmemorar aquellos años de locura ajedrecística, vividos en las áreas de lo que conocemos como patio Hurón Azul, otrora la memorable peña de La Chapuza.

Finalmente, pasadas las 2 de la tarde se culminó este encuentro homenaje y los presentes pudieron comprar la obra, y estando presente el autor, todos prácticamente hicieron una organizada fila, para poder llevar a casa, con orgullo, la más importante biografía de Capablanca que se haya escrito, y además con la firma de su autor.

Por supuesto, este comentarista también obtuvo el suyo, aunque vale destacar, con no poca vanidad, que días antes ya le había sido regalado por el propio Miguel Ángel, con su especial dedicatoria, como también le hizo llegar al colega Bayolo y a otros amigos cercanos que con mucho orgullo nos hemos leído en la página de agradecimientos del autor.

Para Miguel Ángel, literalmente un verdadero Ángel del Ajedrez cubano y mundial, nuestro público agradecimiento por haber dedicado su vida a una obra patrimonial y universal tan grandiosa.

La Habana, 20 de noviembre del 2018.

Fuentes:

Ver además:

Sobre Enrique Ferreiro García 488 Artículos
Tiene más de 30 años de experiencia en el Ajedrez por Correspondencia, donde además de jugador, ha fungido como árbitro y directivo. Es Presidente de la Delegación Provincial de Ajedrez Postal en la provincia Las Tunas, Cuba. Ostenta los títulos de Experto Provincial de Ajedrez en Vivo y Maestro Nacional Senior, máximo título que confiere la Federación Cubana de Ajedrez Postal (FECAP). Se proclamó decimocuarto Campeón Cubano de Ajedrez Postal en 2005. Artículos, comentarios y partidas suyas han aparecido en el prestigioso Informador Yugoslavo de Ajedrez y en otras publicaciones como el Correspondence Chess Review ucraniano y Telejaque, órgano oficial de la FECAP. Se dedica a la investigación histórica del ajedrez y tiene varios libros inéditos sobre el tema. Aparece en un artículo de la Enciclopedia Colaborativa Cubana Ecured en el sitio: http://www.ecured.cu/index.php/Enrique_Ferreiro

4 Comentarios

  1. Si tienes buenos nervios, ¡pues a jugar a la chapuza!
    Si tienes buen humor, ¡pues nuevamente a la carga con el ajedrez a la chapuza!
    Pero si no posees ninguno de los dos, ¡ni lo intentes!, podrías terminar en Cardiología.
    ¡Magnífica anécdota la del Profesor Acosta Ruíz! ¡El ajedrez a la chapuza debió ser tremendo!
    Gracias Ferreiro por la divulgación de la noticia. Me hubiese gustado que se extendiera a otros sitios. Pienso en la Martín Dihigo, Jit, Juventud Rebelde, Cubadebate, etc. ¡Vaya!, que hasta en el Granma.
    Y ahora a esperar, a ver si algún ángel comercializa ese “librito” por acá por el Oriente del país. Jjjjj
    Un fuerte abrazo.

  2. La mañana del 17 de noviembre de este año (2018) es una de las que se queda en la memoria para siempre. Allí volví a ver viejos y queridos amigos como el escritor Julio Travieso que hizo la historia de la “chapuza”, o al ex campeón juvenil de Cuba, Rubén Alvarez. También asistieron otros parroquianos de la chapuza como el cineasta Juan Carlos Tabío o el escritor “Tato” Quiñones. Sobre todo fue un homenaje al inmenso Capablanca. Como señala Francisco Acosta fueron los ángeles los que propiciaron el cambio del lanzamiento del libro a un lugar tan estrechamente vinculado al ajedrez. La “chapuza”, además fue honrada casi cada día por el Dr. José Raúl Capablanca, hijo del campeón, así como el Dr. Angel de Albear, presidente y mecenas del ajedrez cubano en la primera mitad del siglo XX. Albear fue el hombre que todos los días conducía a Emanuel Lasker por las calles de la Habana cuando el match de 1921. El comisionado de ajedrez de Cuba, Carlos Rivero, también acudió a esa fiesta del 17 de noviembre y otros numerosos jugadores de Cuba. Una mañana inolvidable!

    • Gracias Miguel Ángel por tus palabras. Espero que en algún momento puedas estar por acá en Las Tunas y tengamos la dicha de que nos firmes un ejemplar del libro.
      Saludos Cordiales
      Ferreiro

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