El ajedrez, un asunto de enfoque (continuación)

Temas de la actualidad. La diferencia de las épocas

Revista AVIDREZ No 1 del 2018

Autor: MF Adalberto Gómez Segura

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Sin lugar a dudas hay un tema que resulta necesario tratar y radica en las diferencias que las distintas épocas han marcado entre la generación que nos tocó vivir a los padres (y también, por supuesto, a los que somos abuelos y todavía estamos entregados a la pasión del ajedrez) y la de nuestros niños.

El desarrollo de las habilidades de las nuevas generaciones que se han formado bajo la influencia de este medio (la computación) es altamente expresivo. Los ajedrecistas formados a cortas edades en las últimas décadas poseen niveles de maestría que antes sólo se lograba después de muchos años de estudio paciente y de práctica constante.

Lo anterior ha estado motivado, en gran medida, por la revolución tecnológica; precisamente la introducción y desarrollo de los medios electrónicos en la actualidad ha dado fisionomía propia a nuestra época.

Con relación a esto, Artur Da Tavola señala: “Si hay algo que caracteriza a los tiempos contemporáneos (en los cuales la tecnología se desarrolló rápidamente, sobre todo a partir de la electricidad) es la influencia de los medios electrónicos en el ser humano, influencia que causa profundas modificaciones en los modos con los cuales el hombre se relaciona con la realidad y el mundo, al tiempo que provoca el surgimiento de mecanismos mentales (intelectuales y psicológicos) completamente distintos de los que la humanidad utilizó a lo largo de su desarrollo.

Hasta la aparición de la imagen, la palabra escrita había sido el agente ordenador de la mente humana a través de los tiempos, exigiendo e imponiendo una concatenación lógica, racional de la realidad, una aplicación de la razón al mundo exterior para darle un sentido, un orden, el uso del raciocinio lógico…

Con la entrada impetuosa de la imagen, en la civilización de la palabra escrita se alteraron, y por tanto se alteran, también impetuosamente, los patrones de comprensión de la realidad y, por consiguiente, los del comportamiento del hombre”. (Fin de la cita).

Los sistemas de entrenamiento han diferido en el tiempo y aún en una misma época ha existido diversidad de criterios, dando diferente peso a los componentes del proceso de entrenamiento.

Es indudable que los sistemas de entrenamiento en el ajedrez se formaron en interrelación con las características de cada época histórica y en dependencia del desarrollo técnico del juego. Propiamente el siglo XX le aportó muchos elementos al tema que estamos considerando.

En las primeras décadas de ese siglo imperaban criterios personales, pero con el decursar del tiempo se fueron perfilando algunos enfoques (sistemas), por ejemplo, Mijaíl Botvinnik, refiriéndose al sistema de preparación escribió: “De todas formas, aún hay algo más importante. Lo principal es aprender a utilizar bien los métodos aprobados de preparación. Doy por sentado que en 1939 (cuando se publicó uno de esos métodos) yo mismo no sabía cómo prepararme debidamente, y sólo a partir de 1941 llegué a asimilar lo que suponen tales sistemas de entrenamiento.”

Se consideró a Alekhine como un jugador bastante asiduo, y su número de partidas jugadas están por encima de 2000; por su parte Capablanca osciló en el orden de 700 a 800.

En los primeros momentos los ciclos de entrenamiento eran largos, con algunas competencias esporádicas y bien determinadas a lo largo del año.

A finales de la década del 80 del pasado siglo, por ejemplo, en las recomendaciones a los jóvenes estudiantes se les sugería que jugaran entre 50 – 55 partidas al año. Los jugadores más activos totalizaban alrededor de 70 partidas anuales.

En el desarrollo del ajedrez en Cuba, se incorporó la computación al entrenamiento deportivo, hacia finales del siglo XX y principios del XXI.

En sus inicios, la computación era un medio auxiliar en el proceso de entrenamiento, pero el desarrollo y perfeccionamiento de los programas de computación y de módulos de análisis más potentes, convirtieron en ineficaz para un atleta el sistema de entrenamiento clásico usando solo los medios tradicionales (libros, revistas, anotaciones manuscritas y juego).

Uno de los rasgos que más se ha acentuado en lo que va del siglo XXI es el aumento del papel que recibe el juego activo (competencia) en relación con el tiempo de entrenamiento, y por supuesto, el peso de las tecnologías informáticas en los sistemas actuales.

Podemos decir que “el jugador que actualmente se entrene como en el pasado, con tablero y piezas de madera, libros y revistas, se enfrentaría a contrincantes que no dejarían pasar casi nada en el plano táctico, y estaría, por tanto, obligado a adaptarse a un nivel de cálculo mucho más exigente que en los años ochenta, antes de que se generalizase el uso de los módulos y programas de juego”.

Continuará…  

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