Ajedrecistas avileños que hicieron historia

Sección: El ajedrez en Ciego de Ávila, una historia para ser contada

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Autores: MF Adalberto Gómez Segura.

                  MSc. Daysi Cruz Lemus.

Finalizamos el anterior artículo señalando la incorporación de una nueva generación de ajedrecistas entre los cuales tenemos: los hermanos Sócrates y Eleodoro Ruiz, el Dr. César Morgado, Gaspar Armengol, Saturnino Matas y Pedro Lapera Aragón.

Este último jugador fue un caso excepcional de talento ajedrecístico pues era un negro humilde que trabajaba como estibador, y totalmente analfabeto (ponía su nombre y apellido y anotaba con dificultad la partida). Lapera aprendió a jugar de forma autodidacta y rápidamente demostró una gran fuerza ajedrecística, llegando a ser uno de los mejores ajedrecistas de la región. Fue además entrenador de Eleazar Jiménez.

Gracias a la ayuda de varios ajedrecistas de aquella época, entre los que se encontraba Tomás, le ayudaban con ropas y otros avituallamientos y le pagaban sus gastos para que pudiera viajar y competir.

Dentro de las partidas más relevantes de la carrera deportiva de Pedro Lapera cabe destacar la jugada en un match que el equipo de Ciego de Ávila sostuvo con los equipos del Club Capablanca de La Habana y el Club de Ajedrez de Camagüey, en fecha no precisada entre los años 1945 y 1946, donde le ganó con una hermosa partida a la campeona femenina de Cuba: María Teresa Mora (Sócrates Ruiz, “Ciego de Ávila en el tiempo. Microcuentos y siluetas.”, 1970)

Muchos de los torneos que se celebraron en el Centro Veteranos, la Colonia Española (hoy Casa de la Cultura) y el Ayuntamiento fueron costeados con la venta de joyas que fabricaba Tomás Jiménez, pues parte de ese efectivo se destinaba para la materialización de las competencias.

Los avileños tuvieron el privilegio de contar con buenos resultados en su desempeño porque poseían un nutrido grupo de ajedrecistas de primera fuerza, y esto los situaba, regularmente, por encima de otros pueblos que contaban con determinadas figuras, pero en número muy inferior a los representantes de nuestro territorio. Entre estos jugadores se destacaron de forma especial: Don Pelayo, Saturnino Mata, Dr. César Morgado García, Francisco Melgarejo, Tomás Jiménez, Héctor Jiménez (hijo de Tomás), Eleodoro Ruiz, Sócrates Ruiz, Pedro Lapera y el sastre Don García.

Continuará…

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