Dignificando el oficio de Entrenador

Mark Dvoretsky

Mark Dvoretsky

Conviértase en un entrenador de excelencia

Revista AVIDREZ No 1 del 2017

Autor: MF Adalberto Gómez Segura

Se considera a Mark Dvoretsky como uno de los mejores entrenadores del mundo (en la opinión de algunos, el mejor); sin lugar a dudas es un puesto que se ha ganado a base de tesón, voluntad y muchas horas de trabajo, pero hubo un momento en su vida que tuvo que hacer una elección… ¿Entrenador o atleta?

Según él mismo expresó, tenía en aquel momento el título de Maestro Internacional (MI) y la respetable suma de 2540 puntos ELO.

Para que se pueda apreciar lo que significaba esta cifra en aquella época basta recordar que el club de los Grandes Maestros extraclase empezaba en la cifra de 2600. Hoy en día ese listón se encuentra alrededor de 2700 o más.

Dvoretsky se decidió por la vía de ser entrenador y, además, entrenador de excelencia. Si Ud. está leyendo este artículo pudiera ser porque el título le ha llamado la atención. Hay dos palabras claves en él: entrenador y excelencia.

Es cierto que excelencia es una palabra que se ha puesto de moda y que da la idea de lo máximo, de lo perfecto o sencillamente de lo que es insuperable. Inconscientemente unimos la palabra excelencia = éxito; pero yo he usado el término excelencia como una disposición para enfrentar los retos y segundo, como un instrumento de construcción diaria.

Comúnmente asociamos entrenador de excelencia con aquellos entrenadores que lo hacen en la pirámide del rendimiento (equipos nacionales). Es indudable que para estar ahí se requiere de buenos requisitos técnicos, pero no obligatoriamente sucede así, además; con un material de excelencia un entrenador promedio puede sacar buenos resultados, muchas veces ellos trabajan montados sobre los hombros de gigantes que le crearon las bases necesarias.

La excelencia se puede lograr aún en la base. Consiste en sacar lo máximo del material humano con que se trabaja. La excelencia debe ser una condición en nuestro trabajo diario.

Hay un camino para obtener la excelencia, pero camino al fin es un trayecto que recorrer, para ello Usted tiene que activar su voluntad, su capacidad de trabajo, de análisis y su disposición para el aprendizaje continuo.

La otra palabra clave es entrenador: ¿Te sientes motivado para ser entrenador?, siempre asociamos las palabras entrenador – atleta. El caso Dvoretsky no es lo común. El mundo deportivo destaca a los deportistas. Resulta (en mi criterio) bastante ingrato el papel del entrenador. Por cada diez bonificaciones que recibe el deportista el entrenador recibe solo una pequeña mención; sin embargo, si el deportista fracasa el entrenador es, en el 99% de los casos, el “responsable”.

Hay un refrán que expresa “La victoria tiene muchos padres, pero la derrota es huérfana”; sin embargo, en el caso del deporte, la derrota va a nuestra cuenta.

Aún con lo expresado anteriormente hay muchas personas dispuestas a aceptar el desafío de ser entrenadores. Para ellos se escribe este artículo.

Normalmente la dinámica para ser entrenador es: deportista durante varios años, retiro del deporte activo y entonces entrenador, o deportista de resultados insatisfactorios a entrenador.

Cualquiera que haya sido la vía seguida por Usted le tengo una buena noticia: Podemos dignificar el oficio de entrenador, sencillamente ¡Conviértase en un entrenador de excelencia!

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