
Sección Mi Academia y yo
Hoy, en la sección Mi Academia y yo, hablaré sobre un tiempo breve en que el ajedrez se practicó en la hoy Casa de la Cultura del Cotorro. A finales del 70, producto de la nueva división de Cuba desaparece la región de Guanabacoa y en el Cotorro se destinó la Casa como CVD Luis Brito. En ese lugar se llegaron a practicar 5 o 6 deportes El ajedrez se entrenaba al lado de la aún bella escalera de la izquierda, visto desde la central. Junto al ajedrez se practicaba nada menos que el atletismo. Los atletas subían por la derecha y bajaban para pasarnos por al lado y volver a subir. Algunos adolescentes se olvidaban del jaque cuando corrían a su lado bellas jovencitas de secundaria.
–Dije que Cf6.
Cuando lograba la atención: rrriast, se escuchaba el caer violento de las pesas que entrenaba en la otra escalera con Lázaro Torres. En la segunda planta Ronaldo Veitía entrenaba judo, detrás estaba la oficina municipal. El colmo era que por la noche se practicaba, con Juan Viera y Valentín Pérez del Sol nada menos que tiro con arco. En una o varias ocasiones, mientras jugábamos una municipal, Viera gritaba exagerando: –El cuarto tablero, que baje la Cabeza. Zzssum el dardo pasaba silbando para clavarse, cuando acertaban, en un blanco colocado como a 20 mts. de distancia.
Por la noche, en la planta alta el arte marcial era para adultos. Ahí comenzó la anécdota con que termino por hoy. No diré, como es lógico, los verdaderos nombres.
Fulano era uno de los mejores karatecas del Cotorro. Un día llegó a casa de un amigo común que también entrenaba.
–Toma Ciclano, te regalo estos doscientos pesos.
–¡Tú regalando doscientos pesos!
–No se puede ser bueno –dijo fulano fingiendo disgusto.
–Pero, – ¿Por qué? –Se asombró Ciclano.
–Porque me da la gana, respondió y se retiró sin decir nada más.
Llegó el Mariel y se fue Fulano. Seis meses después Ciclano recibió una carta de Miami.
–Brother, te voy a contar lo de los 200 pesos, no vaya a ser que un día alguien te entre a golpes sin comerlo ni beberlo. Una noche en el judo, un viejo me dijo que me daba mil pesos si le caía a golpes a un tipo que traicionando su confianza al permitirle quedarse unos meses en la casa, y lo que hizo fue acostarse con su mujer. Le dije que yo era incapaz de hacer algo así. Le señalé hacia ti y le prometí hablar contigo para hacerlo.
Una noche lluviosa me puse una capa para que no me reconocieran y le di la entrada de golpes. De ese dinero saqué los 200 pesos que te di. Cuídate por si acaso.
Fuentes:
- Revista Peón de Rey
Ver además:
- http://ferreiro01.cubava.cu/2017/09/01/anecdotas-de-ajedrez-carrera-contra-reloj-por-nilo-noel/
- http://ferreiro01.cubava.cu/2017/10/07/anecdota-peon-que-resucita/
- http://ferreiro01.cubava.cu/2017/09/29/ii-torneo-nacional-para-discapacitados-holguin-95/
- http://ferreiro01.cubava.cu/2017/09/13/1er-torneo-nacional-de-ajedrez-para-discapacitados-bayamo-94/
- http://ferreiro01.cubava.cu/2017/09/06/cosas-de-nuestra-academia-dos-accidentes/





jajajaja, o sea, nunca aceptes dinero regalado, incluso de un amigo!!!.
Saludos, Alexis