La importancia de un tiempo

En ajedrez el tiempo se traduce en cada oportunidad de jugar, aunque no siempre el derecho a ejecutar la jugada es beneficioso; en ocasiones conviene ceder el turno al rival, pero, como las reglas no permiten esto, entonces el jugador realiza determinada jugada de espera para que sea el contrario quien deteriore su propia posición. Ilustro lo anterior con un excelente ejemplo (descargar en pgn) tomado del XXIV Campeonato Cubano de Ajedrez Postal (Final).

 Fernández Martínez, J.C – Menéndez Rodríguez, G

4654–XXIV Campeonato Nacional Absoluto FECAP, 15.01.2017

Diagrama (Juegan las negras):

Aparentemente, todo marcha camino a las paces. En efecto, las negras conservan el equilibrio, por ejemplo, con 33…Re7 34.Cf5+ Rd7=. En su lugar jugaron 33…Cxd4 [Este cambio permite a las blancas pasar a un final de alfiles muy favorable. Las negras presentan puntos vulnerables permanentes en d5 y b5 cuya defensa simultánea se tornará cada vez más difícil. El alfil blanco es muy superior a su contraparte, precisamente porque esos peones negros están en casillas blancas] 34.Txe8+! Rxe8 35.cxd4 Rd7 36.g3 [Las blancas colocarán los peones en casillas negras, a la vez que habilitan las diagonales h1–a8 y h3–c8 para operar con su alfil] 36…Re6 37.Re1 [El rey se dirige a b4 para atacar la casilla b5] 37…Rd6 38.Rd2 Af1 [38…g5 39.Ad1 Af1 (39…f6 40.f4± transpone a variantes similares a la partida) 40.h4 Re6 41.f4 gxf4 42.gxf4 Rf5 43.Re3 Ac4 44.Ah5 f6 45.Rf3 Af1 46.Ag4+ Rg6 47.Re3+–] 39.h4 Rc7 [39…g5 40.Ad1 gxh4 41.gxh4 Re6 42.f4 Rf5 43.Re3 Ac4 44.Ah5 Ab3 (otras jugadas tampoco salvan a las negras: 44…f6 45.Af3 transpone a lo ya visto; 44…Re6 45.Ag4+ Rd6 46.Rd2 Af1 47.Rc3 Rc6 48.Rb4 Rb6-jugada necesaria para evitar la penetración del rey blanco vía a5- 49.Af3 Ac4 50.Ah5 f6 51.Af3 ganando un peón y con ello la partida) 45.Axf7 Rg4 46.h5 con ventaja definitoria] 40.Rc3 Ae2 [40…g5 41.Ad1 f6 42.Rb4 Rb6 43.f4 Ad3 44.Af3 Ac4 (44…Ae4 45.Ae2+–) 45.Ag4 (45.Ag2? g4!=) 45…Ad3 46.Ae6 Ae4 (46…Ac4 47.fxg5 fxg5 48.hxg5 hxg5 49.Af7 Ab3 50.Ah5 Ac4 51.Af3! Diagrama (Juegan las negras):

El alfil negro debe moverse (si lo hace el rey negro, entonces viene Rb4–a5), cayendo con ello el peón d5 o el de b5) ] 41.f4 Rb6 42.Rb4 Ac4 43.Ad1 f6 44.Af3 g5 45.Ag4 Af1 46.Ae6 Ag2 [46…Ac4 47.Af7 transpone a variantes similares ya analizadas 47…Ab3 48.hxg5 fxg5 49.fxg5 hxg5 50.Ah5 Ac4 51.Af3 Rc6 52.Ra5+–] 47.Af5 Ae4 48.Ah3 Ag6 49.Ag4 Ad3 50.Ae6 Ae4 51.hxg5 hxg5 52.Ah3! [52.fxg5 fxg5 53.Ad7 Ad3 54.Ag4 Af1 55.Af3 Ac4-Compárese esta posición con el Diagrama anterior (Luego de 51.Af3); aquí le corresponde jugar a las blancas, hecho que favorece al negro: 56.Ag2 g4! 57.Rc3 Rc6 58.Rd2 b4! 59.Re3 (59.axb4 Rb6! (El principio de la oposición) 60.Rc3 Rb5=) 59…Rb5 60.Rf4 bxa3 61.bxa3 Ab3 62.Rxg4 Rc4 con igualdad] 52…Ag6 53.Ag2 gxf4 54.gxf4 Af7 [54…Ae4 55.Af1+–] 55.f5 [55.f5 Ag8 56.Af1+–] 1–0

Fuentes:

Ver además:

 

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