¿Simultánea cronometrada o ajedrez a la ciega? Una anécdota interesante sobre Kasparov en Argentina, 20 años después (Segunda Parte)

Por Francisco Acosta Ruiz

Continuación (ver Primera Parte)

La descripción de la primera vuelta la podemos consultar en la prensa de la época, y nos servirá de punto de partida para plantear los detalles internos de la anécdota que le acompaña, que, a fin de cuentas, es la razón de ser de este comentario.

La ronda se desarrolla el sábado 6 de septiembre, comenzando exactamente a las 4:30 de la tarde. El árbitro y el director del torneo ponen en marcha los relojes en cada mesa de juego y al mismo tiempo Garry Kasparov saluda formalmente a sus adversarios. Cada instante es registrado por las cámaras de TV y los “ininterrumpidos centelleos de los flashes”.

Kasparov comienza respondiendo de inmediato cada jugada. Sin embargo, en la última mesa, donde el juvenil Gustavo Germán hace su debut en esta exhibición, el Campeón Mundial deja correr el tiempo de su reloj sin efectuar la primera movida. Típico de Kasparov, comienza por trabajar el punto más débil, con un ardid psicológico.

Garry Kasparov
Garry Kasparov

“Fueron siete minutos, una eternidad para Germán, que sólo observaba lo que ocurría a su alrededor” según un comentarista de la prensa local.

Pero no es nuestro objetivo narrar detalle a detalle el desenlace. El campeón venció al equipo argentino por 4,5 a 1,5 en la primera ronda, producto de 3 victorias y 3 tablas. La síntesis de los resultados es: Ricardi 0,5 v. Kasparov 0,5; Kasparov 1 v. Spangenberg 0; Zarnicki 0,5 v. Kasparov, 0,5; Kasparov 1 v. Panno 0; Sorín 0 v. Kasparov 1 y Kasparov 0,5.

Según el comentarista Marcelo Malle, “el ruso mezcla todo con su talento inigualable. Tiene tiempo para manejar con facilidad sus gestos hacia los flashes y cámaras de televisión, sonríe y amedrenta rivales, los achica con los ojos de tigre que aún hoy, con trece años como campeón mundial, no ha perdido”.

¿SOLO PSICOLOGÍA?

Resulta curioso que, por todas partes, la grandeza de Kasparov en su carrera deportiva, dentro y fuera del tablero, se suele reducir en muchas crónicas a comentarios que siempre destacan ese aspecto de lo psicológico, como fuerza magnética que, en sí misma, le abren el camino de la victoria.

Un hecho muy interesante, que nos permite cuestionar hasta qué punto ciertas victorias de Kasparov han contado con la ayuda de esta “arma” terrible, se presentó en la partida Sorín-Kasparov, de la primera ronda del match.

Veamos cómo aparece reflejado el hecho en una crónica de la prensa local.

Entretanto, cuando la partida había avanzado unas 15 jugadas, Kasparov puso en penitencia a Sorín. Decimos esto porque después de haber meditado largamente, se levantó sin jugar. Realizaba las movidas en los otros tableros y pasaba por el de Sorín sin hacerlo. Hasta que tomó un vaso de agua y desapareció. Cuando retornó, se apiló en dicho tablero, ejecutó una nueva movida y lo ignoró nuevamente, en lo que parece una táctica psicológica.

Ariel Sorin
Ariel Sorin

No sé si el autor del comentario tuvo la oportunidad de estar físicamente en la “sala de juego”, pero hay detalles de esta narración que no coinciden con lo que del hecho guarda mi memoria.

Para hacerlo más objetivo, sigamos a partir de aquí el curso de la partida.

Sorín, Ariel (2460) – Kasparov, Garry (2820)

Defensa Grünfeld [D91]

      Buenos Aires sim (1), 06.09.1997

1.d4 Cf6 2.c4 g6 3.Cc3 d5 4.Cf3 Ag7 5.Ag5 Ce4!

Ya desde los años 70 esta jugada aparece en la literatura con signo de admiración; y según Pachmann, esta es la mejor respuesta a la variante asumida por las blancas, pues otorga a las negras, cuando menos, la igualdad. Pero vale aclarar que la jugada es del mismísimo Grünfeld, jugando contra Alekhine, en Viena 1922.

Claro, asumir esta verdad de Pachmann, sin objeciones, no tendría sentido. En todo caso, hay que preguntarse qué se propone Sorín, al retar nada menos que a Kasparov, empleando casi en los albores del Siglo XXI, una línea de juego (5.Ag5) desacreditada desde hace décadas por los viejos teóricos.

6.Ah4

Ah, por ahí viene la historia… Resulta que esta jugada no era bien vista en los viejos libros de teoría, pero hoy las estadísticas de rutina, de las bases de datos, la ubican en segundo lugar de preferencia. La vía tradicional simplemente es tomar con 5.cxd5 Cxc3 6.bxc3, Dxd5 y en diversas alternativas derivadas de esta posición, se suele llegar a posiciones aceptables parea las negras. Así que, señores, por el momento solo sabemos una cosa: todo indica que no es Kasparov quien va a salirse de los libros, algo ha preparado Sorín, y pronto lo sabremos.

6…Cxc3 7.bxc3 dxc4 8.e3 b5

Comienza la lucha por el peón de más, y al menos hasta ahora no se aprecia que la posición de las blancas justifique la diferencia de material.

9.a4 c6 10.Ae2

La alternativa frecuente es continuar con 10.Cd2.

10… a6 11.Cd2 0–0 12.Af3 Ta7

Aunque parezca lo contrario, la posición aún es teórica, solo que los resultados ratifican que la ventaja está por las negras. ¿Por qué entonces Sorín se ha metido a navegar en estas encrespadas aguas?

13.0–0 Af5 14.Te1

La partida ha seguido un riguroso camino teórico, pero según la MegaDatabase del 2016, esta jugada resulta la novedad de la partida, siendo lo habitual continuar con 14.e4 Ad7 15.Dc1 Te8 16.Da3 Tc7 17.Tab1 Tc8 18.Tfd1 Af8 19.Da2 Da5 20.Db2 Ag7 21.Ta1 c5 22.axb5 Dxb5 23.Da3 cxd4 24.cxd4 Axd4 25.Ta2 Ae6 Knezevic,M (2425)-Vilela de Acuña,J (2410) Havana 1986].

Sin embargo, no estamos en presencia de una partida convencional de torneo, sino de una simultánea especial, cronometrada y contra expertos, así que no es posible analizar lo que ocurre en el tablero, sin hacer una valoración subjetiva de lo que paralelamente está pasando fuera del tablero.

A la altura de esta posición, ya concluyó en rápido empate la partida contra fue Pablo Zarnicki, quien con blancas planteó un sistema Alapin ante la Siciliana de Kasparov. En la jugada 20, el argentino propuso tablas, que fueron aceptadas, y Zarnicki fue aplaudido por los aficionados presentes. Sin embargo, recibió la crítica del campeón cuando terminó la sesión. Kasparov fue duro con él: “Abandonó al equipo, ya que siempre es más fácil jugar contra uno menos”.

Poco después abandonó Hugo Spangenberg, que salió mal de la apertura y no logró corregir a tiempo las diferencias, siguiéndole de cerca Panno, que se encuentra en posición muy comprometida, que a la larga concluyó en derrota. Por tanto, Kasparov lleva ventaja en el resultado del match, que a fin de cuenta es lo que realmente importa, y eso justifica lo que va a ocurrir en pocos minutos en este tablero.

14…Ad3 15.Cb3!? Diagrama:

Diag Sorin-Kasparov 1997

La partida alcanza su punto culminante y Sorín saca a relucir su jugada secreta, que amenaza con comprometer la ventaja “histórica” que se da a las negras en esta posición.

Es entonces cuando ocurre algo imprevisto. Obviamente la posición merece estudio y eso es lo que harán ahora las negras, pero de manera muy singular, dado el “extraño comportamiento” que asume Kasparov en los minutos siguientes…

LA ANÉCDOTA: Lo que vieron mis ojos…

Kasparov piensa, piensa, y de buenas a primeras veo que, sin hacer su jugada en esta partida, deja el reloj caminando y se mueve hacia los restantes tableros. El tiempo pasa, pasa, pasa… y Kasparov no juega, ni siquiera se vuelve a acercar a la mesa de Sorín.

Miro a las caras de las personas que están cerca de mí, y veo que hay sorpresa en sus rostros. Nadie se explica lo que estamos viendo. Han transcurrido ya 15 o más minutos, 20 tal vez. Kasparov está ahora detenido ante una de las partidas, alejadas 2 o 3 tableros de la mesa de Sorín, y de pronto gira a la izquierda sin haber jugado todavía, y rápidamente se traslada a la mesa de Sorín. Sin pensar un segundo hace ahí una jugada, y regresa a la partida anterior…

15…Af5!

De acuerdo con los módulos de análisis esta es una buena jugada, pero lo que hay que preguntarse es ¿Cuándo la analizó Kasparov?

La respuesta es bien obvia y usted, seguro que ya se ha percatado: ¡Kasparov la analizó a la ciega!

Para el público presente en el recinto especial, no estaba claro el “porque de los por qué” de la conducta de Kasparov, y más de un medio de prensa lo atribuyó a las consabidas maniobras “psicológicas” del campeón. Pero pensar de esa manera, sin fundamento real, es ignorar la realidad ajedrecística que está presente en el tablero y en el match.

Por ello, valorando su situación ventajosa en el match, Kasparov decide retirar su alfil a la posición anterior, lo cual puede considerarse como un primer triunfo posicional de Sorín, dado que Kasparov, al retirar su alfil, prácticamente invita a las blancas a aceptar un empate por repetición de jugadas. Si fuese así, la batalla teórica dentro de esta línea de juego, concluiría en “igualdad posicional”, por repetición de jugadas… ¡Vaya trabalenguas!

Tras algunos minutos Sorín hace finalmente…

16.Cd2

Y Kasparov decide repetir por primera vez la posición, o recuperar tiempo en su reloj, haciendo…

16…Ad3

Es entonces cuando ocurre otra vez lo inesperado, cuando en el tablero las blancas responden con:

17.g4 (¿?)

¿Qué partida es esta?; ¿Qué está pasando en esta partida?; o mejor: ¡QUE ESTÁ PASANDO EN ESTA PARTIDA!

Los signos de interrogación no obedecen a la calidad de la jugada, sino por la renuncia a aceptar las tablas, cuando todo indica que Kasparov no las va a rechazar. Al respecto, en la prensa argentina aparecieron críticas a Sorin, por renunciar a las tablas, pero la cuestión no parece ser tan simple.

Las preguntas que ahora hay que hacerse son las siguientes:

  • ¿Considera Sorín que su posición es superior y rechaza aceptar la repetición de jugadas del campeón? ¿Estará pensando en la gloria de la victoria?
  • ¿La derrota que acaba de sufrir Panno, minutos antes, es la causante de que Sorín se vea en la necesidad de forzar el resultado de la partida, intentando mejorar la situación de su equipo?

Sea cual sea el motivo, a partir de este momento la situación del tablero se transforma en pocas jugadas.

17…Tc7 18.Cb3

Esto ya no es bueno. Los módulos de análisis sugieren aquí 18.axb5 y 18.Ae4 ofrecen ligera ventaja negra.

18…cxb3! 19.Dxd3 c5

Y ya las negras tienen ventaja evidente, que no tardarán en materializar.

20.Ag3 e5 21.axb5 c4 22.De4 axb5 23.Ta8 De7 24.dxe5 Cd7 25.e6 Cc5 26.exf7+ Dxf7 27.Txf8+ Axf8 28.Da8 Ta7 29.Dc6 Ta6 30.Dd5 b2   0–1

Es todo…

COMENTARIO FINAL

Finalmente, como se sabe, Kasparov ganó el encuentro con resultado final de 6 victorias, 5 empates y una sola derrota (ver partidas), frente al joven GM Spangenberg, en la segunda vuelta.

Por otra parte, en los días dedicados a buscar la información y memorizar muchos aspectos de esta historia, he tenido la oportunidad de repasar mentalmente diversos hechos relacionados con ese viaje: los gratos recuerdos del Congreso de la ICCF, de Buenos Aires, que fueron muchos; mi encuentro inolvidable con el maestro Sieiro, a quien debo agradecer el tiempo que me dedicó en recorridos por toda la ciudad, incluyendo la visita a la tumba de Gardel, en el cementerio de La Chacarita; y claro está, su intervención personal para que pudiera presenciar el match en toda su plenitud; en fin, dedicar algunas horas a rememorar pasajes de este viaje, en el año del XX aniversario del Congreso.

Y para concluir, debo confesar que la narración de esta simple, pequeña y peculiar anécdota, decorada como quien prepara la mesa para agradar a los comensales (es decir, a mis potenciales lectores) me ha resultado muy placentera, de manera que solo me resta agradecer al amigo Ferreiro, por su confianza al ofrecerme su espacio para realizar este “experimento”, y a los amigos ajedrecistas, que han tenido la extrema paciencia de llegar hasta el final de este “popurrí ajedrecístico”.

Espero, no obstante, que lo hayan disfrutado…

Sobre Enrique Ferreiro García 486 Artículos
Tiene más de 30 años de experiencia en el Ajedrez por Correspondencia, donde además de jugador, ha fungido como árbitro y directivo. Es Presidente de la Delegación Provincial de Ajedrez Postal en la provincia Las Tunas, Cuba. Ostenta los títulos de Experto Provincial de Ajedrez en Vivo y Maestro Nacional Senior, máximo título que confiere la Federación Cubana de Ajedrez Postal (FECAP). Se proclamó decimocuarto Campeón Cubano de Ajedrez Postal en 2005. Artículos, comentarios y partidas suyas han aparecido en el prestigioso Informador Yugoslavo de Ajedrez y en otras publicaciones como el Correspondence Chess Review ucraniano y Telejaque, órgano oficial de la FECAP. Se dedica a la investigación histórica del ajedrez y tiene varios libros inéditos sobre el tema. Aparece en un artículo de la Enciclopedia Colaborativa Cubana Ecured en el sitio: http://www.ecured.cu/index.php/Enrique_Ferreiro

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